Peritaje Caligráfico: La Ciencia de Verificar la Autenticidad de la Escritura

El peritaje caligráfico, también conocido como pericia caligráfica, es una disciplina técnica que tiene como objetivo determinar la autenticidad de firmas, manuscritos y documentos dudosos.
Es una actividad fundamental en el ámbito judicial, donde un pequeño trazo puede decidir la validez de un contrato, una herencia, una autorización o una declaración.

A diferencia del análisis grafológico orientado a la personalidad, el peritaje caligráfico se centra exclusivamente en comprobar si una escritura es auténtica o falsificada, mediante un procedimiento altamente meticuloso, técnico y objetivo.

1. ¿Qué es el Peritaje Caligráfico?

Es el estudio comparativo y científico de firmas, manuscritos o documentos para:

  • determinar su autoría,
  • detectar alteraciones,
  • identificar falsificaciones,
  • y evaluar la autenticidad de la escritura cuestionada.

El perito grafológico actúa como experto independiente y debe aportar conclusiones claras, imparciales y fundamentadas.

No interpreta personalidad ni emociones: analiza rasgos gráficos, gestos motrices y características biomecánicas.

2. ¿Por qué es imprescindible en procesos legales?

El peritaje grafológico tiene un papel clave en:

  • Conflictos de herencias y sucesiones
  • Firmas de contratos o préstamos
  • Casos de estafas documentales
  • Autorizaciones dudosas
  • Documentos alterados o manipulados
  • Escrituras realizadas bajo coacción
  • Disputas empresariales o laborales

Los jueces, abogados y fiscalías dependen del perito para entender si un documento es auténtico o fraudulento.

Su informe puede destrabar un caso y convertirse en prueba determinante.

3. Un enfoque técnico, preciso y verificable

El peritaje grafológico utiliza procedimientos basados en:

  • análisis microscópico del trazo,
  • estudio del movimiento y la presión,
  • observación del ritmo gráfico,
  • identificación de gestos-tipo,
  • mediciones proporcionales,
  • comparación de grafismos reiterativos,
  • estudio de la espontaneidad y naturalidad del gesto,
  • evaluación del soporte, tinta y medios de impresión.

Cada firma tiene una huella motriz única que no puede falsificarse de forma perfecta.

El perito debe detectarla y demostrarla técnicamente.

4. ¿Cómo trabaja un perito Calígrafo?

Un procedimiento profesional incluye:

1. Recepción del documento cuestionado

El perito analiza su estado, soporte, tintas y posibles manipulaciones.

2. Obtención de muestras indubitadas

Escritura auténtica del presunto autor para comparar.

3. Análisis métrico y morfológico

Mediciones exactas de inclinación, presión, proporción, formas y continuidad.

4. Estudio microscópico o digital

Para observar detalles invisibles a simple vista (temblores, paradas, repintes, añadidos, etc.).

5. Comparación técnica

El perito observa coincidencias y divergencias estables en ambos documentos.

6. Conclusión fundamentada

El resultado debe ser claro: autenticidad, probable autoría, no autoría o imposibilidad de dictaminar.

7. Defensa en sede judicial

El perito declara ante el juez y explica su informe con total objetividad.

5. ¿Qué debe tener un buen informe pericial caligráfico?

Un informe profesional incluye:

  • descripción detallada de las muestras,
  • metodología empleada,
  • análisis comparativo punto por punto,
  • imágenes y ampliaciones,
  • mediciones y anotaciones técnicas,
  • conclusiones claras y fundamentadas,
  • lenguaje neutro, científico y verificable.

Debe ser un documento impecable en forma y contenido, apto para juicio.

6. Profesionalidad, ética y responsabilidad

El perito calígrafo tiene el deber de:

  • mantener una postura objetiva e imparcial,
  • no favorecer a ninguna parte,
  • ser claro, preciso y honesto,
  • basar sus conclusiones únicamente en datos técnicos,
  • explicar ante un tribunal lo que ha observado sin ambigüedades.

Su credibilidad es esencial: su palabra puede influir en resoluciones legales importantes.

Conclusión: la verdad está en los trazos

El peritaje grafológico es una disciplina rigurosa y altamente especializada.
A través del análisis científico de la escritura, permite descubrir la verdad detrás de un documento dudoso y proteger la seguridad jurídica.

Cada firma, cada trazo y cada gesto es único.
El perito grafológico es el profesional capacitado para demostrarlo.